domingo, 17 de mayo de 2015

Recetas peligrosas

¿Acaso nunca os habéis sentido superados por todo lo que os rodea?

Pues claro que si ... Sentir que nos aborda todo, que lo hace a la vez, y que nos quedamos absolutamente paralizados ante ello sin saber qué hacer.

Así es como yo me siento ahora.

Laboralmente hablando es, probablemente, el mejor momento. Lugar donde  a pesar de la condiciones, se reconoce y premia tu trabajo, donde creces y donde siempre te aporta algo bueno.

La parte negativa viene cuando todo ello hace que hayas tenido que sacrificar parte de tu vida, tu familia, tus seres queridos, dejarlo atrás para comenzar una nueva etapa, de duración indeterminada, y llena de vacíos internos.

Sumemos la difícil, por no decir imposible tarea de intentar compaginar estudiar con todo lo anterior. Vamos a aderezarlo con unos horarios inciertos y con poca concentración y cero motivación personal, y aliñamos finalmente con un poco de distancia y lejanía.

Para terminar, lo servimos con una cabeza pensante que no piensa nada bueno en momentos que son aún menos buenos, y con la necesidad de recibir o ver, tal vez, lo que ya no ve.


Una receta peligrosa.

Negatividad en estado puro.

Algo que se transmite, algo que se nota, algo que se contagia y corre como la pólvora.

La unión de tantos factores y todos con carga negativa no consiguen atraer nada positivo.

Supongo que el paso de el paso del tiempo y que los acontecimientos vayan sucediendo hará que esa "carga" al menos disminuya, y que decida tomar las riendas de mi vida y decidir en cada una de las situaciones que no me gustan.


Estas recetas .... No me gustan ...