lunes, 27 de julio de 2015

Yo, creo

Quiero tanto y quiero nada a la vez....

Quiero todo y quiero nada ....

Quiero ..... No se qué quiero. 

Quiero lo más insignificante, pero en el fondo es lo más costoso de conseguir. 

Quiero querer como yo he aprendido, pero que lo hagan también.  Dar rienda suelta a la niña que habita en mi, que la cuiden, que la mimen...

Y a la mujer que la lleva, que la amen, que la hagan saber que la quieren, que los detalles no han de ser caros, pero si han de salir, han de apetecer, han de nacer. 

Dicen que los primeros años son los de la ilusión, no los de la comodidad. 

El fuego hay que avivarlo y las plantas regarlas, porque de lo contrario todo mengua. 

Hay que alimentar. Amor, claro que hay amor, pero se extrañan cosas ..... Que no me gustaría extrañar. 

Creo en las palabras, en las miradas, en los gestos, en los detalles, en sentirte princesa, no solo escucharlo. 

Creo en vibrar de emoción, en llorar de emoción, en temblar. 









Creo en el rosa. Creo que riéndose es la mejor manera de quemar calorías. Creo en los besos y mucho. Creo en ser fuerte cuando todo parece ir mal. Creo que las chicas felices son las más guapas. Creo que mañana es un nuevo día y creo en los milagros.....


De vez en cuando hay momentos en la vida que deseas que fuesen ensayos y que los pudieses repetir. Podríamos practicar y practicar cada momento hasta que nos saliese bien. Pero cada día de nuestras vidas es su propia obra y, por mucho que a veces tengamos la oportunidad de ensayar, nunca estamos del todo preparados para los momentos grandes de la vida....


Y es que se nos olvida demasiado que la felicidad no es el resultado de conseguir algo que no tenemos, sino que está en reconocer y apreciar lo que realmente es nuestro...


Huele a paseos de madrugada, creyéndonos invencibles y lográndolo. Huele a que te pisen cuando llevas chanclas y cagarse en todos sus muertos. Huele a juegos de cartas durante horas, apuestas demasiado arriesgadas y decisiones mezcladas con alcohol, peligrosas pero divertidas, que rápidamente se solucionan tomando otra aun peor. Huele a que unas se pintan las uñas de los pies y otros se dejen esa barba de tres días. Huele a que definitivamente es mejor insinuar que enseñar. Huele a adrenalina temporal, ola de calor y confusión demasiado conveniente. Huele al miedo a acercarse a una fuente porque hay avispas a tutiplén. Huele a quemar tacón, mojar melena y gritar al viento. Huele a declaraciones de amor estrepitosas porque es el momento de jugársela a un todo o nada.
Huele a revolución veraniega, a rebeldes con la mejor causa del mundo, huele a living on the fucking edge. Porque si es cuestión de ser eternamente jóvenes, ahora es el mejor momento....