domingo, 11 de septiembre de 2016

Cuando la ilusión vuela

Me parece increible... Paso dias y dias sin entrar en el blog... Pero cuando vuelvo y me pongo a leer.... Compruebo que siempre he tenido espinas clavadas y nunca han conseguido salir.

Hoy, a dia 11 de Septiembre puedo decir que vuelvo a Madrid. Voy a volver a sentirme realizada, a hacer lo que a mi me gusta y con el fin que yo quiero. A veces cuesta decidir lo que de verdad es mejor para una misma.

Sigo sin conseguir ser feliz durante 24 horas seguidas, sigo teniendo esa sensación de que me falta algo, de que no estoy  completa, y de que en el fondo existe.

No es bueno tener la sensación de no gustar a la persona con quien alguna vez quieres compartir tu vida, de no despertar lo que se supone despertabas en ella, de haber entrado en algún bucle sin salida.

Te das cuenta que no existe magia, sientes que vas detrás, de algún modo, que lo buscas, que cuando le ves llegar tu corazón da un vuelco, y solo puedes halagarlo y mirarlo una y otra vez. Pero cuando te das cuenta de que no es recíproco, cuando tu alma se da cuenta de que necesita alimentarse y que no lo hace, cuando sientes esa sensación y te pones a pensar que necesitas más y la tristeza te embriaga porque ves que algo está fallando, solo puedes llorar cuando nadie te ve.

Hay veces en las que necesitas simplemente escuchar algo, ver algo, es fácil regar las flores, pero hay que llenar la regadera y salir a ello, y si no te apetece, o las flores no te gustan ya, acabaran marchitándose.


Yo, aunque esté casi dormida como persona, sigo creyendo en la magia. Sigo creyendo en el amor que te hace vibrar, en las personas que hacen esfuerzos por ti, y no cuadran la agenda para verte.

A veces significa eso.

Yo era así. Y al final, poco a poco la ilusión se ha ido durmiendo, ya no están esas ganas de sorpresa, de magia, no consigo que salga, porque no se han alimentado, porque han acabado por hacer la maleta y marchar.


Sinceramente me da miedo. Mucho.

Querer ocultarlo, querer no dar la razón a todos lo que te miran y te dicen que no eres feliz., que se ve en la mirada.

Y llegar a casa y sentir tristeza. Esperar, esperar, esperar, para al final, acabar sintiéndote tan pequeña, tan tan tan pequeña, que nadie puede verte.


hay ocasione en las que dos personas son muy buenas, se aman, pero no es suficiente. Hay que cuidar, regar, avivar, y hacer que te enamores una y otra vez de la misma persona, porque de lo contrario, se disipa....

Yo si necesito más. Mi forma de ser es así, y por más que quiera ocultarla, siempre va a salir, de una forma u otra, y sentiré que no soy lo feliz que debiera.

No es tan complicado, al menos eso creo. De cara a la galería es todo perfecto, pero el alma... El alma necesita más.


Simplemente saber que le gustas a alguien, no sentirte pequeña, no sentirte invisible. Se que existe. No se donde, no se si saldrá de él, no lo creo, pero se que en algún lugar remoto, existe.