lunes, 15 de agosto de 2011

hasta que el frio que hoy sentimos, se convierta en fuego...


Tras la marea nadie tiene sed...



de dónde arranco yo un abrazo
mientras tú juntas los pedazos...



Es preferible callar

necesitamos el silencio para respirar...




Llora conmigo hasta que el cielo sea cielo
Hasta que el frío que hoy sentimos se convierta en fuego...




Mejor sentarme al borde de tu piel
que echarle sal a las heridas
de quien mas amo en esta vida...



La calma está por llegar
en cuanto aclare la tormenta
Nos vamos a encontrar...




Tomo distancia y sigo aquí...


Tan lejos y tan cerca de tí...

Se que la rabia es pasajera

Y aunque otra guerra espera...
Yo no me marcho...tu no me dejas ...




Llora conmigo hasta que el cielo sea cielo
Hasta que el frío que hoy sentimos se convierta en fuego
Hasta que llore el mar
y el beso que quedó vacío ocupe su lugar ...




Y todo vuelva a empezar...
y todo vuelve a empezar...

domingo, 14 de agosto de 2011

No me doy por vencida...

A veces llega un momento en la vida de uno mismo, en el que te das cuenta que necesitas algo, que tu alma necesita cambiar de rumbo, que necesita encontrar "algo".

Ese momento rondaba mi cabeza y ese momento cada vez es más reclamado.

También, toda persona tiene siempre alguien con la afinidad necesaria para arrancarle una lágrima, una sonrisa; o simplemente, para proporcionarle la tranquilidad y la sensación de comprensión.


Todos cometemos errores, todos nos arrepentimos de algo, del mismo modo que nos alegramos, de miles de cosas.

Ha llegado el momento de ese cambio. Y he empezado por regalarme un poco de tranquilidad.

Necesito pasar desapercibida, necesito sentirme feliz solo queriendo, solo contemplando a esa persona, la persona con la que querria compartirlo todo y, algún dia, formar una familia... Persona la cual no conozco.


Lo mejor sin duda es, no crear tu cuento, no ir por delante de lo acontecido, porque jamás se puede.

De este modo aprenderás a sentir y a disfrutar de las cosas según van llegando. A saborearlas.

Yo para ser feliz quiero paz, hacer lo que mi cuerpo diga, lo que mi mente necesite. Disfrutar de las personas que quiero. Eso es lo único que quiero.


Si algo he aprendido, es que, hay que tener humildad, hay que ceder, hay que reconocer, admitir, pedir perdon, ser flexible, vivir, sentir, amar, reir, llorar.... Expresar.


Y me siento mejor, sin duda alguna. Para mi, tirar la toalla, es la opción más fácil. Pero, sin duda alguna, no pienso hacerlo, y pienso continuar hasta el final.


¿Consecuencias?
Que jamás podré llevarme en mi boca el sabor amargo de no haber luchado, ni haber dado todo lo que dentro de mi llevaba. Satisfaccion personal.