domingo, 14 de agosto de 2011

No me doy por vencida...

A veces llega un momento en la vida de uno mismo, en el que te das cuenta que necesitas algo, que tu alma necesita cambiar de rumbo, que necesita encontrar "algo".

Ese momento rondaba mi cabeza y ese momento cada vez es más reclamado.

También, toda persona tiene siempre alguien con la afinidad necesaria para arrancarle una lágrima, una sonrisa; o simplemente, para proporcionarle la tranquilidad y la sensación de comprensión.


Todos cometemos errores, todos nos arrepentimos de algo, del mismo modo que nos alegramos, de miles de cosas.

Ha llegado el momento de ese cambio. Y he empezado por regalarme un poco de tranquilidad.

Necesito pasar desapercibida, necesito sentirme feliz solo queriendo, solo contemplando a esa persona, la persona con la que querria compartirlo todo y, algún dia, formar una familia... Persona la cual no conozco.


Lo mejor sin duda es, no crear tu cuento, no ir por delante de lo acontecido, porque jamás se puede.

De este modo aprenderás a sentir y a disfrutar de las cosas según van llegando. A saborearlas.

Yo para ser feliz quiero paz, hacer lo que mi cuerpo diga, lo que mi mente necesite. Disfrutar de las personas que quiero. Eso es lo único que quiero.


Si algo he aprendido, es que, hay que tener humildad, hay que ceder, hay que reconocer, admitir, pedir perdon, ser flexible, vivir, sentir, amar, reir, llorar.... Expresar.


Y me siento mejor, sin duda alguna. Para mi, tirar la toalla, es la opción más fácil. Pero, sin duda alguna, no pienso hacerlo, y pienso continuar hasta el final.


¿Consecuencias?
Que jamás podré llevarme en mi boca el sabor amargo de no haber luchado, ni haber dado todo lo que dentro de mi llevaba. Satisfaccion personal.

No hay comentarios:

Publicar un comentario