Ha pasado algo más de un año, y prácticamente sigo en el mismo sitio. He logrado avanzar algo, pero poco, porque el tiempo también avanza y es más rápido que yo.
Me encuentro en mi lugar de retiro espiritual: Mi casa, mi pueblo, mi vida.
Eso me hace respirar muy hondo, y me hace también reflexionar. Intento hacerlo a menudo, lo que pasa es que no llego a ningún sitio.
Me falta tiempo para nada. Ese es el resumen de mis días. Y es que casi rozando los 30 pocas son las ilusiones que me acompañan, y eso si que es una tendencia que habría que al menos modificar.
Intentar ser más yo, intentar pelear (de verdad) por lo que quiero, atreverme, quemar los miedos, y sobretodo olvidar el qué dirán.
Me alegro mucho cuando siento que he sido consecuente con mis sentimientos y mantengo mis decisiones, porque normalmente me cuesta, y cuando tengo algo claro, me siento orgullosa y lo llevo hasta el final.
La vida te pone y te quita gente, y eso es algo que pasará a lo largo del camino, que no es tan largo.
Así que solo quería pasar por aquí, pasar mis deditos por la arena y decir: - Hey !

No hay comentarios:
Publicar un comentario